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Cuando un cliente busca el nombre de tu restaurante en Google, en el 90% de los casos primero encuentra tu sitio web, luego Facebook o Instagram. Si esa página carga lentamente, no funciona bien en el móvil o falta el botón "pedir", el cliente igual comerá — pero en la competencia o a través de un agregador que se queda con el 20-30% del pedido.
El sitio web de un restaurante dejó de ser una tarjeta de presentación digital con dirección y galería de fotos. Hoy es el canal principal donde los clientes consultan el menú, hacen pedidos, reservan mesa y pagan. Por eso vale la pena verlo como una herramienta de ventas, no como un elemento decorativo.
Qué busca el cliente antes de entrar
Antes de llamar o entrar al local, el cliente verifica tres cosas: si están abiertos, qué tienen en el menú y cuánto cuesta. Si esa información está desactualizada o tienes que buscarla en un PDF de 2021, el cliente simplemente cierra la pestaña.
Por eso la base de un buen sitio es un menú que se actualiza solo — sin pedir al informático que cambie un archivo. La función cambio automático de menú te permite configurar diferentes platos para almuerzo, fin de semana o temporada, sin hacer cambios manuales cada día.
El segundo elemento es la velocidad. Un sitio que carga en más de 3 segundos en móvil pierde la mitad de las visitas — no es teoría, son datos de Google. Los clientes de restaurantes rara vez están frente a una computadora, ven el menú de camino, esperando en la parada o ya sentados en la mesa.
Menú QR como primer contacto con la marca
Cada vez más clientes en el local escanean el código QR en la mesa, en lugar de pedir un menú en papel. Es más cómodo para ambos — el restaurante no imprime nuevas cartas con cada cambio de precio, y el cliente ve la oferta actual con fotos y descripciones.
El menú QR funciona bien solo cuando es parte de la misma página web donde también se puede hacer un pedido para llevar o reservar mesa para la noche. Separar estas funciones en diferentes herramientas — una para el menú, otra para pedidos, otra para reservas — crea caos y costos adicionales de suscripciones.

